Sustitución de Trabajadores por Máquinas en Emasa.

maquina2

Hubo un tiempo en que los trabajadores de la empresa municipal Emasa de Cádiz eran casi estigmatizados por la opinión pública porque el servicio que realizan es antipático, obsoleto y caro; eran los malos de la zona azul, de la temible grúa y de los aparcamientos públicos. Pero toda esa situación cambio cuando EMASA dejó de ser la “gallina de los huevos de oro” del Ayuntamiento de la cuidad, y sus trabajadores pasaron a convertirse en las víctimas de la mala gestiones y de operaciones inadecuadas como el aparcamiento de Santa Barbara o la pretencioso aparcamiento de Plaza Sevilla, que habría acabado por hundir la empresa y empujarla hacia su privatización.

La situación comenzó a mejorar con los cambios que se produjeron en el equipo municipal y en la dirección de la propia empresa: llegaron nuevos aires, se retomó el diálogo con los trabajadores/as y hasta se logró la participación de los trabajadores en los inaccesibles consejos de administración de la empresa. Pero tras un tiempo de esperanza, de nuevo vuelve a pender sobre nuestras cabezas la espada de Dámocles de los ataques al empleo y a los derechos de los trabajadores bajo el nombre, en esta ocasión, de los planes de telegestión o telematización que los responsables de EMASA y del Ayuntamiento quieren imponernos.
La renovación de las máquinas de gestión de los aparcamientos, recibida con alegría por el previsible fin que va a suponer de las continuas averías y la mejora del servicio al usuario que puede conllevar, trae también consigo un sistema de gestión telemática donde el personal físico llega a ser inexistente, con la consiguiente preocupación por los puestos de trabajo fijos y de los trabajadores eventuales que han estado sufriendo durante años el abuso que EMASA ha hecho (y sigue haciendo) de las ETTs.
Como representantes del personal, entendemos que no se puede permitir que se use un sistema de gestión que lleve a la destrucción del empleo y que imposibilite la creación de nuevos puestos de trabajo en el futuro, porque Cádiz necesita nuevos empleos y esos nuevos empleos deben venir esencialmente de las empresas municipales, que son las primeras obligadas a generarlo. Y tampoco podemos permitir que una administración municipal que dice estar a favor de los trabajadores decida primero comprar todos los sistemas y maquinarias y después intente negociar con los representantes de los trabajadores/as, cuando el procedimiento debería haber sido justo el contrario: primeros negociar y luego, en su caso, adquirir conforme a lo que en su caso se hubiera. No hacerlo así es jugar a una estrategia de hechos consumados que, para colmo, se intentan emplear para condicionar la lucha de los trabajadores en pro de recuperar los derechos perdidos en los últimos años.

Es verdad que determinados partidos políticos buscan dinamitar a la empresa a toda costa para obtener rédito político, poniendo con ello en juego la estabilidad de los puestos de trabajo. Pero también es verdad que los trabajadores/as de EMASA tampoco podemos ser los que paguemos el precio de la “supervivencia” como excusa a un posible cierre con una ley a su favor.

El actual consejo de administración, mayoritario en partidos de izquierda, defensores de lo público y de la remunicipalización, tienen la obligación de establecer las medidas oportunas para que el nivel de negocio se mantenga, dando un servicio más variado sin repercutir de forma negativa en los trabajadores ni en una futura oferta de empleo verdaderamente pública. Cádiz necesita empleo, y EMASA, como todas las empresas municipales, debe ser la primera en crearlo, en lugar de sustituirlo por la implantación de máquinas.

Esta semana se empieza la instalación de los nuevos sistemas en el aparcamiento de Glorieta Ingeniero la Cierva, un paso más para acabar con el trabajo de personas y dar entrada al dominio de la telemática. Máquinas que sustituyen a personas, como sucede ya en numerosas gasolineras o supermercados. Se está destruyendo el que una persona pueda conseguir un puesto de trabajo favoreciendo, en su lugar, un “Hágalo usted mismo” que nos conduce de cabeza al desempleo masivo y el caos.
SECCIÓN SINDICAL DE AUTONOMIA OBRERA DE EMASA

facebooktwitter